¿Cómo me sientes cuando te siento?

Quisiera yo sentir cómo me sientes

cuando te siento.Cómo vibra tu ser

al traspasarte todo mi querer

en mis caricias tiernas y vehementes.

No me sirven tus ojos transparentes

buscando en mis pupilas la mujer

que pide, con sus besos, encender

tus fibras más sensibles y candentes.

Te necesito entero, sin fisura,

sintiendo que contigo me fusiono

temblando, y transformando tu figura

en ídolo viviente, sobre un trono

hecho de amor, que abraza mi cintura

que trepida mientras me desmorono.

14-2.2015

SONETO DE AMOR EN DÍA DE DIFUNTOS


Ya no están tus cenizas en el río

adonde las eché; porque se han ido

nadando hacia la mar y hacia el olvido

que ha dejado en el tiempo tu vacío;

sentada entre los chopos del plantío

erguidos hasta el cielo, he recogido

tu hálito, que sigue introducido

en sus ramas cuajadas de rocío.

Y miro la corriente cantarina,

y te siento subiéndome la enagua,

esperando los dos la golosina

de nuestro amor fundiéndose en la fragua

bruñidora de un fuego que fulmina,

junto al recodo que remansa el agua.

1-11-2014

SE IMPACIENTA EL AMOR

 

SE IMPACIENTA EL AMOR

 

Se impacienta el amor si vienes tarde

temiendo que tu ausencia se prolongue,

que no verte consiga que destroce

mi corazón marchito, y se acobarde.

 

Necesito tenerte y abarcarte

notar tu palpitar, sentir tu roce,

que mi cuerpo se excite con el goce

y convertir la noche en un alarde.

 

No te atrases, amor, que mientras llegas

vivo en un sinvivir llena de miedo

presa en la oscuridad, porque estoy ciega

 

si me falta tu luz, si no me entregas

ese beso que tanto tiempo espero

y me lleve contigo a las estrellas

 

AMOR EN BAJAMAR

 

 

Arrímate a mí, amor,

que te necesito

como la mar necesita

del agua y de la sal

mientras va y viene,

estrellando sus olas en la roca,

que le espera invencible,

segura de aplacar

su furia arrolladora

 

Amárrate a mi, amor,

que   te sostengo

cuando ya no eres escollera

que amaine mis tempestades

sino frágil medusa deshuesada

que se mece a mi arrullo

y se deja llevar por mi marea,

ahora sosegada.

 

Agárrate a mi brazo.

Y no temas, mi amor:

que el fondo es firme.

Y ya no hay oleaje tormentoso

que rompa nuestro lazo de coral

convertido ahora en piedra

anclada en el reposo.

 

Apóyate en mi espalda.

Y no me dejes.

Que el mar, ya no es la mar

sin esa orilla

adonde se abandona y se diluye

fundiéndose con ella

en el reflujo

del amor.

 

 

Benidorm 18-4- 2015