EL LADRÓN DE LUZ

 

CENTRO Y NUBES
 
Fotón era un rayo de luz muy juguetón y muy flaco .
Un día salió rígido del Sol y no paraba hasta topar con los ojos de cualquier persona, para fastidiarla.
 La gente, cuando ocurría esto, cerraba los ojos o se daba la vuelta para no quedarse ciego.
 Porque un rayo de Sol, por muy fino que sea es muy poderoso.
 
OJOS MARCO
Está lleno de calor y de luz y tiene energía para hacer germinar las plantas y deshacer la nieve de las montañas.
Fotón quería cegar a la maga Candela, pensando que podía tomarle el pelo.
Pero Candela era muy lista y, en vez de cerrar los ojos, agarró un espejo y paró en seco la velocidad de 300.000 Km. por segundo, que llevaba Fotón.
Al chocar contra el espejo, en vez de mirarse y ver lo bonito que era tan resplandeciente y luminoso, Fotón se enfadó y salió disparado en otra dirección.          
¿Qué hacer?
 Ya no podía ir en línea recta, que era lo suyo.
Se había convertido en un rayo roto y doblado.
 
ESPAJO OVAL BRI
Además, cuando Candela movía el espejo, hacía que Fotón se moviera también.
A Fotón no le gustaba que nadie le dijera lo que tenía que hacer.
Él siempre andaba derecho.
Nadie lo había doblado jamás.
Era un rayo humillado  y vencido.
¿Cómo es posible que un simple espejo pueda dominar a un poderoso rayo de Sol?, pensaba el orgulloso Fotón.
 
El brujo Luminancio que le tenía mucha manía a la maga Candela, vio que ésta estaba divirtiéndose con Fotón.
Decidió robárselo. Era muy envidioso.
 Se colocó enfrente de Candela con una caja negra, en la que había hecho un agujerito.
Pensaba que, cuando Candela moviera el espejo, Fotón se metería por el agujerito y se quedaría guardado en la caja para siempre .
 
Eso pasó. Porque Fotón, como no quería que juguetearan con él, vio una escapatoria escondiéndose en el refugio que le proporcionaba Luminancio.
Cuando Fotón entró en la caja  no sabía que aquello era una cárcel.
 
RAYO ENTRANDO
Quiso salir, pero Luminancio le había tapado el agujero con una pegatina. 
Entonces, Fotón, dentro de la caja negra, comenzó a revolverse, de muy mal genio, chocando con las paredes continuamente.
 
A la puesta de Sol, pasaron lista a los rayos de Luz y notaron la ausencia de Fotón.
 ¿Dónde se podría haber metido?
Lo buscaron en la sombra y no estaba.
Tampoco estaba en la oscuridad, ni en la bruma.
 Y mucho menos, en la noche.
Nadie sabía que lo habían secuestrado.
 Y comenzó la investigación.
 
La maga Candela acudió como testigo  a la Comisaría de la Luz.
-Yo he jugado con él y le he hecho doblarse con mi espejo mágico.
¡Oh!
Llamaron al Espejo, que entró muy orgulloso porque era el único capaz de doblar un rayo de Sol.
-Creo que alguien le puso una caja de frente y lo escondió en ella.
¡Ah!
Y se pusieron a buscar al ladrón de rayos.
Después de mucho trabajo, la policía  de la Luz encontró abandonada en el parque la cajita negra que se había puesto caliente después de guardar a Fotón.
 La abrió
 
CAJA OVAL
..Y salió Fotón como lo que era: un rayo, disparado hacia el cielo.
-¿Quién te ha secuestrado?, le preguntaron en la Comisaría de la Luz.
-No sé su nombre. Pero me he fijado en su cara cuando me metía por el agujerito en la caja negra. Mirad.
… Entonces, la maga Candela abrió la cajita, y en el fondo encontraron marcada la cara del brujo Luminancio.
                                  
El rayo Fotón había inventado la Fotografía.

Con la fotografía encontraron enseguida al malvado ladrón.
Y Luminancio pagó su culpa encerrado en una cárcel cuyos barrotes eran rayos de luz, tan altos, que llegaban al infinito.
Y así no se pudo escapar.
Para que nadie, jamás, nos pueda robar la LUZ, que nos regala el Sol cada día.

LUMINANCIO

Bilbao, 11-11-11
 

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POESÍA